lunes, 8 de agosto de 2016

Medellín: Esponja musical

Ahí me ven muy metido en el cuento de la cultura salsera en Medellín, merecedora de ser contada. Pero no solo ese universo se muestra contundente en esta ciudad. Al igual que el arraigo por la salsa, he notado cómo el medellinense ha construido un universo sonoro diverso que transita entre las calles y montañas que delinean su espacio.

El muy nombrado orgullo paisa, no solo se manifiesta en la identidad- música tradicional, maneras de hablar y otras particularidades- sino que también se siente entre los grupos de melómanos que eligen un determinado tipo de música y hacen culto a su alrededor.

Retomando la salsa, nótese que en toda Colombia no hay una ciudad donde se presenten más conciertos en vivo de salsa al año, y lo extraordinario es que estos conviven con espacios (bares) que se mantienen llenos de bailadores y gente que le gusta escuchar la música, ya sea grabada o en vivo.

El jazz también tiene lo suyo. Esta música que se ha señalado de minorías, cuenta con eventos, programas de radio y un detalle especial que radica en esa línea casi imperceptible que apenas la separa de otras como la salsa y la cumbia, y que le permite convivir con ellas y sumar adeptos.

Alguien me comentó, “en Medellín no se concibe una fiesta bailable sin que se baile merengue”. Tuve mis dudas al escuchar esto, pero estas se despejaron al visitar los llamados Bares Croosovers, donde se baila todo tipo de música tropical (cumbias, porros, salsa entre otras) y donde éste tiene importante presencia. A eso le sumo la experiencia en el concierto en el que participó la banda Rikarena, en el marco de la Feria de las Flores. No sé si fue la popularidad del grupo o el pegajoso ritmo del merengue; pero doy fe de que la Plaza Gardel tembló ante la algarabía de los presentes.  

Del tango, la historia es alto conocida. En el  momento que escribo estas líneas, desde la ventana del Hotel en que me hospedo, veo un antro pequeño que se encuentra en la esquina de la Avenida El Palo con Calle Bomboná. No alcanzo a leer el letrero que lo nombra, pero sí advierto un ambiente que recrea esa época dorada de las más renombradas orquestas tangueras. Lugares como éste abundan. Ya quisiera Buenos Aires tener viva esa tradición como se mantiene acá, entre barras, clases de bailes y una legión de seguidores impresionante.

La bachata tiene a Romeo Santos como su máximo representante. Figuras que trascienden géneros, como Juan Luis Guerra o Rubén Blades, son inmensamente valorados. También los grandes ídolos del pop en sus diversas variantes, desde Marck Anthony, Shakira o Carlos Vives. Los DJs realizan exitosas presentaciones, dando protagonismo a los discos de Vinyl, los cuales son demandados y mantienen abiertas decenas de tiendas. El rock y otras músicas alternativas, no solo tienen seguidores, sino que toman colores y sonoridades típicas de Antioquia y otros lugares de Colombia. Las Viejotecas son muy frecuentadas por gente que prefiere boleros, guarachas o cualquier grabación de antaño. Existe un Club Matancero, que se dedica a mantener la memoria de La sonora Matancera y los cantantes que pasaron por esta formación. El proyecto Red de Escuela de Música de Medellín se ha metido en los barrios populares y viene formando jóvenes por más de 15 años, enseñándole a no discriminar y a que entiendan que la 9na Sinfonía de Beethoven y la Pollera colorá (música de Juan Madera Castro; letras de Wilson Choperena) tienen el mismo valor. Abundan murales, se venden gorras y camisetas con motivos musicales y con imágenes de músicos. Finalmete, el éxito del taller creativo piloto "Coloreando la salsa", el cual organizó Música Maestro, demostró que aquí la música juega un papel importante en el plano educativo y recreativo.

Todo lo mencionado me ha llevado a sostener que entre las bondades de Medellín está la capacidad de absorber un amplio espectro musical que da como resultado una banda sonora diversa. Merece admiración esta manera de vivir con intensidad.  Aquí nadie se mantiene ajeno a la música. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario